

Guatemala, Guatemala es el lugar donde mas me ha sorprendido gente de acá viaja. Es que mi practica la estoy haciendo en una agencia de viajes, pero curiosamente jamás escucho hablando a alguien de viajes.
Las personas acá, se ven tristes y agotadas. Hay un horario de salida ficticia, de hecho yo la única que se va ala hora que corresponde y no cuestionan eso. De hecho nada es cuestionado y todos les tienen miedo a los superiores, con algunas excepciones en otros departamentos. No entiendo por que, yo no le tengo miedo a la gerente, me parece buena persona. Pero uno puede ser buena persona y quedarse callado, cuantas personas son consideradas buenas y callaron, mientras otras morían en manos de humanos (que curiosamente, tambien son considerados buenas personas, por alguien, mas que mal tenían: hijos, casa, mujer, vecinos papa y mama) que vendaban y torturaban, a otro ser humano hasta que un medico les decían que ya no podrían resistir (siempre y cuando tuvieran la suerte de tener un medico al lado, sino terminaban en el mar).
Me preguntaba hoy si el silencio, ni siquiera cómplice (ese que hay cuando hay miedo), ese silencio inconciente que guardamos, nos hace ser más malos, o bien quitarnos ese rotulo de “buena persona”.
Puedo entender el silencio en los oprimidos, en ellos que no son lideres, esos que tiene miedo a perder esa oportunidad que les permite vivir para trabajar (por que hace tiempo que no trabajamos para vivir), pero no aguanto esa mediocridad que nos da tener asegurada nuestra nueva santísima trinidad, la casa, el auto y el hijo. Si la conseguiste tienes un piso, algo en que afirmarte, ¿entonces?, señores mandos medios y gerentes ¿a que le temen?, o bien, ¿en que pasa que no logran darse cuenta que, esa persona que tomo el bus del Transantigo repleto a las 6.45 de la mañana por que vive en el otro extremo de la ciudad debe quedarse hasta horas indecorosas para darle ese informe que esta leyendo a primera hora de la mañana para compartirlo con los otros caballeros que se despertaron un poco más tarde por que viven cerca, o bien, tienen ese auto al que los otros seres humanos tambien aspiran?, pueden pasar infinidad de cosas, de hecho tambien esta la posibilidad que sean efectivamente ociosos y les carga la pega que hacen, pero si tuvieran alguien que los desafiara a ser mejores, quizás serian distintos. Y así con las miles de soluciones que encontraríamos, si alguien decidiera dejar el silencio y hablar con su subordinado y darle la confianza para que acabe el silencio de ambos.
Y quizás luego de eso, acá se hable más de viajes, y quizás un cajero llegue a viajar a Guatemala para ver el Museo Ixchel del Traje Indígena.
Las personas acá, se ven tristes y agotadas. Hay un horario de salida ficticia, de hecho yo la única que se va ala hora que corresponde y no cuestionan eso. De hecho nada es cuestionado y todos les tienen miedo a los superiores, con algunas excepciones en otros departamentos. No entiendo por que, yo no le tengo miedo a la gerente, me parece buena persona. Pero uno puede ser buena persona y quedarse callado, cuantas personas son consideradas buenas y callaron, mientras otras morían en manos de humanos (que curiosamente, tambien son considerados buenas personas, por alguien, mas que mal tenían: hijos, casa, mujer, vecinos papa y mama) que vendaban y torturaban, a otro ser humano hasta que un medico les decían que ya no podrían resistir (siempre y cuando tuvieran la suerte de tener un medico al lado, sino terminaban en el mar).
Me preguntaba hoy si el silencio, ni siquiera cómplice (ese que hay cuando hay miedo), ese silencio inconciente que guardamos, nos hace ser más malos, o bien quitarnos ese rotulo de “buena persona”.
Puedo entender el silencio en los oprimidos, en ellos que no son lideres, esos que tiene miedo a perder esa oportunidad que les permite vivir para trabajar (por que hace tiempo que no trabajamos para vivir), pero no aguanto esa mediocridad que nos da tener asegurada nuestra nueva santísima trinidad, la casa, el auto y el hijo. Si la conseguiste tienes un piso, algo en que afirmarte, ¿entonces?, señores mandos medios y gerentes ¿a que le temen?, o bien, ¿en que pasa que no logran darse cuenta que, esa persona que tomo el bus del Transantigo repleto a las 6.45 de la mañana por que vive en el otro extremo de la ciudad debe quedarse hasta horas indecorosas para darle ese informe que esta leyendo a primera hora de la mañana para compartirlo con los otros caballeros que se despertaron un poco más tarde por que viven cerca, o bien, tienen ese auto al que los otros seres humanos tambien aspiran?, pueden pasar infinidad de cosas, de hecho tambien esta la posibilidad que sean efectivamente ociosos y les carga la pega que hacen, pero si tuvieran alguien que los desafiara a ser mejores, quizás serian distintos. Y así con las miles de soluciones que encontraríamos, si alguien decidiera dejar el silencio y hablar con su subordinado y darle la confianza para que acabe el silencio de ambos.
Y quizás luego de eso, acá se hable más de viajes, y quizás un cajero llegue a viajar a Guatemala para ver el Museo Ixchel del Traje Indígena.


