viernes, 16 de febrero de 2007

Guatemala




Guatemala, Guatemala es el lugar donde mas me ha sorprendido gente de acá viaja. Es que mi practica la estoy haciendo en una agencia de viajes, pero curiosamente jamás escucho hablando a alguien de viajes.

Las personas acá, se ven tristes y agotadas. Hay un horario de salida ficticia, de hecho yo la única que se va ala hora que corresponde y no cuestionan eso. De hecho nada es cuestionado y todos les tienen miedo a los superiores, con algunas excepciones en otros departamentos. No entiendo por que, yo no le tengo miedo a la gerente, me parece buena persona. Pero uno puede ser buena persona y quedarse callado, cuantas personas son consideradas buenas y callaron, mientras otras morían en manos de humanos (que curiosamente, tambien son considerados buenas personas, por alguien, mas que mal tenían: hijos, casa, mujer, vecinos papa y mama) que vendaban y torturaban, a otro ser humano hasta que un medico les decían que ya no podrían resistir (siempre y cuando tuvieran la suerte de tener un medico al lado, sino terminaban en el mar).

Me preguntaba hoy si el silencio, ni siquiera cómplice (ese que hay cuando hay miedo), ese silencio inconciente que guardamos, nos hace ser más malos, o bien quitarnos ese rotulo de “buena persona”.

Puedo entender el silencio en los oprimidos, en ellos que no son lideres, esos que tiene miedo a perder esa oportunidad que les permite vivir para trabajar (por que hace tiempo que no trabajamos para vivir), pero no aguanto esa mediocridad que nos da tener asegurada nuestra nueva santísima trinidad, la casa, el auto y el hijo. Si la conseguiste tienes un piso, algo en que afirmarte, ¿entonces?, señores mandos medios y gerentes ¿a que le temen?, o bien, ¿en que pasa que no logran darse cuenta que, esa persona que tomo el bus del Transantigo repleto a las 6.45 de la mañana por que vive en el otro extremo de la ciudad debe quedarse hasta horas indecorosas para darle ese informe que esta leyendo a primera hora de la mañana para compartirlo con los otros caballeros que se despertaron un poco más tarde por que viven cerca, o bien, tienen ese auto al que los otros seres humanos tambien aspiran?, pueden pasar infinidad de cosas, de hecho tambien esta la posibilidad que sean efectivamente ociosos y les carga la pega que hacen, pero si tuvieran alguien que los desafiara a ser mejores, quizás serian distintos. Y así con las miles de soluciones que encontraríamos, si alguien decidiera dejar el silencio y hablar con su subordinado y darle la confianza para que acabe el silencio de ambos.

Y quizás luego de eso, acá se hable más de viajes, y quizás un cajero llegue a viajar a Guatemala para ver el Museo Ixchel del Traje Indígena.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Desprestigido Congenero


He tenido amigas mujeres, pero me cuesta. Cuando conocí a Tono, me hablaba del concepto de “toda mujer tiene una víbora dentro”, yo para variar creyendo en la humanidad siempre le discutía lo machista del termino. Hasta que Michele Bachelet asumio el poder, a la semana, una avalancha de congéneres le decían lo pésimo que lo hacía. Hasta hoy la alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe, que por UDI que sea, y aunque sepa que jamás será la candidata de la alianza, es la oportunidad que teníamos como mujeres de ganarnos nuestros espacios. Ayer tuve dos episodios con mujeres, que de manera poco cortés, y sobreponiendo sus intereses corto placistas, en mi mas que recontra humilde labor de estudiante en practica y dándole una razón a mi jefe (con síndrome de machocabrio) de mi incompetencia que al final no fue comprobada. Con esto no estoy diciendo que nos hagamos vista gorda a nuestros errores, pero cuando un hombre arregla problemas con otro hombre jamás pasa al desprestigio de sus habilidades.

Tenemos ejemplos de orgullo nacional como Ricardo Lagos proponiendo puentes imposibles de construir y siguen gritando para que vuelva al 2010. Y cuando la presidente, les cuenta, que el otro caballero nos engrupío con que era posible, todos a condenarla, solo por decir la verdad.

Mas que mal, señoras y señores, al final del día, Vivianne Blanlot, es la peor madre del mundo y yo siempre me pregunto, ¿y el papá del muchacho en cuestión?.

Cuando hablamos de evolución en temas de genero, nosotras somos las que debemos partir respetándonos, y cuando, al fin nos vean tratándonos con ese respeto sin zancadillas, sin acciones mal intencionadas, recibiremos un buen trato por que dejaremos aquellos adjetivos ganados, como habladoras, cahuineras y copuchentas.

martes, 13 de febrero de 2007

Epilogo


Pese a la travesía de ayer, hoy en la mañana, en un sonde protesta, y contradiciendo la recomendaciones, del ex ídolo de multitudes, Iván Zamorano, salí a la misma hora que ayer. O sea, paremos el asunto, decidí que aunque se demoraran el triple por que ahora TODOS tenían que aprender la bip!, obien demostrar que la sabian ocupar, no iba ser razón para que el ejercicio ciudadano me quitar mas horas de mi paupérrimo sueño. Entonces tipin 6.20 mi mama me prende el calefón y 6.45 ya estaba en el paradero lista para mi nueva contienda cuando de repente, de la nada, y cuando digo de la nada es por que casi fue un regalo de cumpleaños adelantado desde el cielo... 401... Para mi solita. En realidad, aclaremos, no estaba solo yo y el micrero, en realidad, destino tenía reservado un asiento no cómodo para mí, por que era el asiento de atrás. Pero el asiento no me salio nada gratis señores – como salí temprano- no me entere que hoy el Administrador Financiero de Transporte (AFT), fanático como todas nuestras instituciones de las marchas blancas, se le había caído el sistema y hoy era gratis nuevamente. Haber no me molesta haber pagado 380 (cuando me deberían haber restado solo 120, por que mi pasaje escolar), pero hay que ser enferma de gil, como yo, para pasar la tarjeta dos veces, ¿no?.. Bueno lo quería decir, en el fondo, es que si es por alegar... ¡uf! Podemos inventarnos miles de cosas para quejarnos, pero cuanto en este cuento aportamos nosotros, creo y siempre he creído que todo con una buena actitud las cosas salen bastante mejor. Así que como tengo buena actitud... estoy rogando no quedarme en pana de nuevo, pero, ¿quien sabe? Hoy puede ser tenga un asiento para el trayecto Apoquindo-Maipú.

Segunda Parte, la vuelta...

Pero si creyeron que mi aventura terminaba ahí... no saben nada lo que me paso a la vuelta. Estando en apoquindo, saliendo a las 18.45, dije, que tanto problema puedo tener. Para la mejor de mis suertes, justo venia con un compañero de trabajo que tambien iba cerca de mi lejano hogar, dijeme –Bacán, así no comento con alguien mas, las cantidades industriales de personas en la calle, los carabineros, buena onda, el chofer que jugaba tetris humano con nosotros sin dejar espacio vació en la micro. Pero como la vida esta lejana a la perfección... el caballero que conducía la micro era demasiado en esta suerte de tetris, peo se le fue que este era en tres dimensiones, no calculo el peso y los neumáticos colapsaron en Plaza Itlalia, y cuando digo colapso, bajamos como medio metro de altura en dos segundos. Admito que colabore con mi sobrepeso al colapso... pero había gorditos más gorditos que yo. Finalmente, al ver la cantidad de personas que se bajaron de la micro, más las personas que tenían la esperanza de subirse en la que ya no tenia neumáticos, comprendí que no había opción... pagar los 380, muy pajera es mi practica, pero no me dejan ir a hacer el papeleo que hay que hacer para que en el ministerio permitan seguir pagando escolar (post aparte ese). La cosa es que con mi compañero de aventura nos preparamos para un metro ultra colapsado... pero sorpresa... el Metro nuestro orgullo nacional, ¡aguato! . Si bien no era el fin de la travesía, al menos iba a quedar menos, y por ultimo me tomaba un colectivo. ¿Pueden creer que el Metro paraba en el túnel cada 30 segundos?, si, íbamos casi en un taco subterráneo. Pero a la altura Estación Central mi ejército personal tuvo su primera perdida... en realidad, mi compañero no le tenia fe a la cosa y se bajo para irse en las micro Interurbanas que vana Talgante.
Ya resignada, me baje en Las Rejas, con un optisimo igual al de mi madre (mi mama siempre cree que mañana se acaba el mundo) pensé que iba a se imposible, pero... fíjense la I9 espero nuevamente por mi y me llevo a mi casita... y colorin colorado, este cuanto aun no ha terminado.

Mi historia acerca del Transantiago

Ayer y hoy, creo, deben haber sido los días en más deteste ser peatona por convicción. La verdad jamás necesite auto, hasta que conocí al Tono (mi polo), que vive del otro lado de Santiago (solo una referencia, yo vivo en Maipú, cerca de la Plaza, el vive en la Reina donde acaba Bilbao). La micro mi fiel amiga, amarilla, la prefería a veces antes que limpio y parecemospaisdesarrollado Metro, andaba más rápido.

Y ayer, cuando todos mis recorridos favoritos, entre ellos, el denominado expreso del amor (lo tomaba en el paradero de mi casa y llegaba mágicamente al paradero mas cercano de la casa de Tono), en vez de caer en la aversión al cambio colectiva , y claro considerando que estoy haciendo mi practica del otro extremo de la capital (léase pasado Escuela Militar), me levante del buen animo a ver que deparaba mi suerte, esta vez, haciéndole caso a Zamorano y despertándome un poquito más temprano.

Primer problema, yo como ciudadana responsable (por que por estos días, solos se le pide responsabilidad social a los empresarios y nosotros ¿que? Y el Gobierno ¿Qué?), me asegure en buscar dos semanas antes cual era mi recorrido con mapita incluido. El problema fue que el recorrido 401, resulto el recorrido mas popular de Santiago, creo que hasta mas que Ricardo Lagos en la mejor de sus épocas.

Entonces, me tuve que tomar un alimentador I9, esto no fue tan malo de hecho. El único problema era que no solucionaba del todo mi problema de transporte, ya que, solo me dejaba en Estación Central, y me dije- Va esta la pelota... de las de verdad, yo cacho que con móvil de matinal incluido (bueno, en los periodos mas decadentes de Iván Valenzuela era su lugar de trabajo haciendo concursos, así que no es necesariamente una muestra de “Gran pelota”).

Asumí y, baje en la Estación Central asumiendo lo que viniese, y lo que vino fue harta gente, varias 401 repletas, puchos epítetos contra Zamorano (el lado amable de que en Chile nadie sepa quienes son los ministros, Sergio Espejo, se salvo de muchos, lo que si decían de el, y del Gobiernos es que todos tenias micros del Transantiago.) Ustedes se preguntaran por que escuche tanto... bueno tengo una gran oreja cuando estoy aburrida y si una señora se pone a reclamar y me habla yo le contesto, tengo al teoría que estas cosas incentivan el dialogo ciudadano y blablabla.
La cosa es que logre tomar un 401, pero una 401e... y cuando me fijo eran de esas amarilla cruzadas con verde. La cosa es que chofer, como los ataño me dice – Hasta McIver no mas Señorita- resignada lo tome y me baje a fuera de la Iglesia san Francisco, mucha gente, mucha, pero los caballeros que entonan “Orden y Patria”, que es su lema, ya estaba tomando cartas en asunto, chiste corto, eran como 5 casa uno pescaba una micro, hacia que toda la gente de esa micro se corriera y entraran todos, le pegaba una palmadita a la cuncuna y el chofer no paraba hasta Escuela militar. Bueno llevo días llegando a las 8.30 cuando entro a las 9 y pese a las tres micros, las múltiples molestias, lo bueno del dialogo ciudadano, llegue a las 8.30.

lunes, 12 de febrero de 2007

Por que ando por estos lares

Bueno, y me toco, gastar todo mi verano en un escritorio si hacer mucho. En realidad me lo busque, realmente podría estar en mi casa sin hacer nada, pero ahí sin censura social.

Todo comenzó cuando termine estudiando Ingeniería Comercial. Prometo que no fue por que yo lo halla buscado, en realidad esta carrera me busco a mi. Cuando salí del colegio no tenia mucha idea que hacer de mi vida, aunque quede en lo que en reiteradas ocasiones dije quería estudiar, algo en mi se activo, me mate de miedo, por que sabia que eso no era y termine ese año viajando, estudiando ingles y un preuniversitario.

A mi me toco una vida simple, por lo tanto, decidí que quería dedicarme a los grandes cambios de este país. Entonces en esos años, luego de un año de dedicarme a estudiar Administración Publica en la Universidad de Chile. El comentario los otros así esta opción era siguiente:

- ¿Qué estas estudiando?... preguntaban
- Administración Pública... respondía
- ¿Qué es eso?... preguntaban con cara casi angustia
- Mmmmm... (Y recitaba el folleto que te dan cuando entra a la carrera)

“Formar un/a licenciado/a y un/a profesional con sólida preparación científica, humanista, interdisciplinaria y valórica, que aplica las ciencias jurídicas, económicas y sociales en general, la ciencia política y las ciencias administrativas en particular; para desempeñarse creativa, eficiente y críticamente en el ámbito del Estado, del Gobierno y los asuntos públicos; para la creación, dirección, optimización y operación de organizaciones públicas, y otras, cuyo objetivo se relacione con los asuntos públicos; para proporcionar asesoría política y administrativa a las autoridades gubernamentales; para participar en la formulación de políticas públicas, y para realizar estudios e investigaciones en el ámbito de la política, el gobierno y la administración del Estado.”

- Mira tu... ¿y donde se estudia eso?
- (Inflaba el pecho con orgullo) En la Universidad de Chile.

La cosa es que en la Escuela de Gobierno aprendí demasiadas cosas, a veces siento que aprendí demasiado, nada que haya enriquecido mi bagaje académico, pero creo que construyo el humano que soy hoy día.

Bueno la cosa es que como a la Universidad se va estudiar, (bueno yo creo que a muchas cosas mas) como nos dijo nuestra Miss Universo el año 1989. La cosa es que la calidad de la enseñanza iba decreciendo, hice un par de esfuerzos por cambiar las cosas, pero todo siguió igual.

Yo sabia que tenis que irme de ahí, de alguna manera y empecé a buscar que estudiar y que hacer de mi vida, sin salir para a tras, o bien muy para a tras.

Cuento corto acabe en la Universidad Alberto Hurtado, estudiando Ingeniería Comercial. Debo hacer dos practicas, de las cuales, he hecho una. Ahora estoy en una segunda tan aburrida como la primera.